Minicurso «Cómo cuidar sin lesionarte» · Lección 3
Ayudas técnicas: no todo se hace a mano
Resumen de ideas clave y lista de verificación de seguridad para tenerlo a mano antes de una movilización o transferencia.
VMM Formación Sociosanitaria · Cuidar mejor, sin dejar de cuidarte
Ideas clave
- Una buena postura y una buena técnica no siempre son suficientes: hay situaciones que requieren una ayuda técnica.
- Utilizar una ayuda técnica no significa cuidar peor, sino cuidar con más seguridad.
- No existe una ayuda adecuada para todo el mundo: depende de la movilidad, la fuerza, el equilibrio, la colaboración, el estado cognitivo, las patologías y el entorno.
- Si el esfuerzo no se puede controlar con seguridad, no debe compensarse haciendo más fuerza.
- Una ayuda mal elegida o mal utilizada también genera riesgos: ante la duda, consulta con los profesionales correspondientes.
- La seguridad va siempre antes que la rapidez.
- Pedir ayuda o utilizar un dispositivo no es una falta de capacidad: forma parte de cuidar bien.
Ayudas habituales y para qué sirven
- Grúa de traslado
- Movilidad muy reducida o transferencias que no pueden hacerse con seguridad de forma manual. Grúa y arnés deben ser los adecuados.
- Cinturón de transferencia
- Acompañar y controlar el movimiento cuando la persona colabora. Nunca para levantar ni arrastrar.
- Disco giratorio
- Giros o cambios de orientación en personas que pueden mantenerse de pie con apoyo.
- Tabla de transferencia
- Desplazamientos entre dos superficies cuando las capacidades de la persona lo permiten.
- Cama articulada o regulable
- Favorece posiciones adecuadas y, al regular la altura, reduce mucho la sobrecarga del cuidador.
- Silla de ruedas
- Su colocación, estabilidad y frenos son parte de la seguridad de la transferencia.
Lista de verificación de seguridad
Repásala antes de cada movilización. Si alguna casilla queda sin marcar, detente y busca una alternativa segura.
- He valorado hoy las capacidades reales de la persona (no las de ayer).
- Sé si puede soportar su peso, mantener el equilibrio y colaborar.
- He decidido si la movilización puede hacerse con seguridad sin ayuda técnica.
- La ayuda elegida es la adecuada para esta persona y esta situación.
- Conozco el funcionamiento del dispositivo y sus indicaciones de uso.
- He revisado el material: estado, arnés correcto, frenos, sujeciones.
- He preparado el entorno: espacio libre, suelo seco, buena iluminación.
- He ajustado la altura de la cama o la silla para no forzar mi espalda.
- Llevo calzado cerrado y estable.
- He explicado a la persona lo que vamos a hacer y he pedido su colaboración.
- Si el movimiento requiere dos personas, hay una segunda persona conmigo.
- Puedo garantizar unas condiciones razonables de seguridad. Si no, no realizo la transferencia.