Observa lo que la persona puede hacer
¿Puede girarse sola? ¿Aguanta sentada sin apoyo? ¿Soporta peso con las piernas? La respuesta cambia por completo la forma de ayudar, y también puede variar de un día a otro.
Una transferencia es pasar a la persona de un sitio a otro: de la cama a la silla, de la silla al baño, de sentada a de pie. Bien preparada, se acompaña un movimiento; mal preparada, se carga un peso.
Escuchar la explicación
Puedes escucharla mientras haces otra cosa.


La mayoría de las molestias de espalda de quienes cuidan no aparecen por un gran esfuerzo puntual, sino por muchos movimientos cotidianos repetidos de una forma poco segura.
La idea clave de esta lección es sencilla: no levantes, acompaña. En la mayor parte de las situaciones domésticas no hace falta cargar con la persona, sino aprovechar lo que ella puede hacer, guiar el movimiento y colocarnos bien nosotros.
Aquí verás los principios y las cuatro transferencias más habituales en casa. No sustituye a una formación práctica presencial, donde se entrena con la persona real y su situación concreta.
Casi toda la seguridad de una transferencia se decide antes de empezar a mover.
¿Puede girarse sola? ¿Aguanta sentada sin apoyo? ¿Soporta peso con las piernas? La respuesta cambia por completo la forma de ayudar, y también puede variar de un día a otro.
Retira alfombras, cables, mesitas o andadores del recorrido. Frena la silla de ruedas, sube los reposapiés y deja el asiento lo más cerca posible del punto de partida.
Una transferencia segura es un movimiento corto y controlado. Si el trayecto es largo, divídelo en pasos con descansos en posición estable.
Cuenta lo que vais a hacer con frases cortas y usa siempre una señal clara: «a la de tres: uno, dos, tres». Moverse a la vez evita tirones y sustos.
Zapato cerrado y con suela que no resbale, en la persona y en ti. Nunca tires del brazo, de la axila ni de la ropa: sujeta por caderas, tronco o con un cinturón de transferencia.
Pies separados, uno algo adelantado, rodillas ligeramente flexionadas, espalda estable y la persona lo más cerca posible de ti. Suelta el aire al iniciar el movimiento.
Si la persona puede empujar, girarse o sostenerse un poco, esa es la fuerza principal de la transferencia. La tuya solo acompaña.
Paso a paso, con la idea de mover poco, cerca y de forma coordinada.
Parar a tiempo no es un fracaso: es parte del criterio profesional.
En estos casos: pide ayuda a otra persona, valora una ayuda técnica (lo verás en la lección 3) o consulta con un profesional antes de repetir la maniobra.
Carmen ayuda cada mañana a su marido, Luis, a pasar de la cama a la silla de ruedas. Luis puede sostenerse unos segundos de pie si se apoya, pero Carmen suele dejar la silla al otro lado de la habitación y lo levanta sujetándolo por debajo de los brazos. Al terminar acaba sin aire y con dolor entre los hombros.
¿Cuál sería la forma más segura de hacerlo?
Situaciones habituales en domicilio y en residencia, con el error frecuente y la forma segura de resolverlas.
Su hija la sienta en el borde de la cama, pero Rosa queda con los pies colgando y se va deslizando hacia delante mientras busca el andador.
Lo que suele hacerse
Sujetarla por los brazos y tirar hacia arriba para recolocarla antes de que caiga.
Lo seguro
Antes de sentarla, bajar la cama para que los pies apoyen bien en el suelo, dejar el andador ya colocado a su alcance y esperar unos segundos sentada, con la mano en su espalda, antes de ponerse de pie.
Un residente de 90 kg ha resbalado hacia los pies de la cama y hay prisa antes de la comida.
Lo que suele hacerse
Tirar de él por debajo de los hombros, con la cama baja y la barandilla puesta.
Lo seguro
Subir la cama, quitar la barandilla del lado de trabajo, poner la cama en ligera inclinación con la cabecera baja si está indicado, usar una entremetida y hacer el movimiento entre dos personas contando en voz alta.
Cuatro preguntas sobre transferencias seguras. Puedes repetirlo las veces que quieras.
1. Vas a ayudar a una persona a pasar de la cama a la silla. ¿Por dónde empiezas?
2. ¿Dónde debes sujetar a la persona al ayudarla a ponerse de pie?
3. Durante el giro hacia la silla notas que tienes que retorcer la cintura. ¿Qué haces?
4. Hoy la persona no consigue sostener su peso y estás sola. ¿Cuál es la opción segura?
Responde a las 4 preguntas para corregir.
Cerca, corto y coordinado: acerca a la persona, reduce el recorrido y moveos a la vez. Lo que no se puede controlar con seguridad no se hace solo.