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Lección 2 de 6

Lección 2 de 4

Transferencias seguras: mover sin cargar

Una transferencia es pasar a la persona de un sitio a otro: de la cama a la silla, de la silla al baño, de sentada a de pie. Bien preparada, se acompaña un movimiento; mal preparada, se carga un peso.

Escuchar la explicación

Puedes escucharla mientras haces otra cosa.

Cuidadora ayudando a un hombre mayor a levantarse del borde de la cama con un cinturón de transferencia.
Con cinturón de transferencia se acompaña el movimiento: pies separados, rodillas flexionadas y la persona colaborando con su propio impulso.
Transferencia de la cama a una silla de ruedas colocada al lado y con los frenos puestos.
Silla pegada a la cama, frenos puestos y giro corto: la transferencia de cama a silla se prepara antes de empezar a mover.

Introducción

La mayoría de las molestias de espalda de quienes cuidan no aparecen por un gran esfuerzo puntual, sino por muchos movimientos cotidianos repetidos de una forma poco segura.

La idea clave de esta lección es sencilla: no levantes, acompaña. En la mayor parte de las situaciones domésticas no hace falta cargar con la persona, sino aprovechar lo que ella puede hacer, guiar el movimiento y colocarnos bien nosotros.

Aquí verás los principios y las cuatro transferencias más habituales en casa. No sustituye a una formación práctica presencial, donde se entrena con la persona real y su situación concreta.

Punto 1

Antes de la transferencia: seis pasos de preparación

Casi toda la seguridad de una transferencia se decide antes de empezar a mover.

Observa lo que la persona puede hacer

¿Puede girarse sola? ¿Aguanta sentada sin apoyo? ¿Soporta peso con las piernas? La respuesta cambia por completo la forma de ayudar, y también puede variar de un día a otro.

Prepara el entorno

Retira alfombras, cables, mesitas o andadores del recorrido. Frena la silla de ruedas, sube los reposapiés y deja el asiento lo más cerca posible del punto de partida.

Calcula el recorrido más corto

Una transferencia segura es un movimiento corto y controlado. Si el trayecto es largo, divídelo en pasos con descansos en posición estable.

Explica y acuerda la señal

Cuenta lo que vais a hacer con frases cortas y usa siempre una señal clara: «a la de tres: uno, dos, tres». Moverse a la vez evita tirones y sustos.

Cuida el calzado y la sujeción

Zapato cerrado y con suela que no resbale, en la persona y en ti. Nunca tires del brazo, de la axila ni de la ropa: sujeta por caderas, tronco o con un cinturón de transferencia.

Colócate y respira

Pies separados, uno algo adelantado, rodillas ligeramente flexionadas, espalda estable y la persona lo más cerca posible de ti. Suelta el aire al iniciar el movimiento.

Si la persona puede empujar, girarse o sostenerse un poco, esa es la fuerza principal de la transferencia. La tuya solo acompaña.

Punto 2

Las cuatro situaciones más habituales

Paso a paso, con la idea de mover poco, cerca y de forma coordinada.

01

Incorporarse en la cama

  1. 1Si la cama es articulada, eleva primero el respaldo: harás mucho menos esfuerzo.
  2. 2Pídele que se gire hacia un lado: primero la cabeza y los hombros, después las rodillas flexionadas.
  3. 3Desde la posición de lado, ayúdala a empujar con el codo y la mano mientras las piernas bajan hacia el suelo.
  4. 4Guía el movimiento por el hombro y la cadera; no tires del cuello ni de un solo brazo.
  5. 5Deja que se quede unos segundos sentada en el borde antes de continuar: evita mareos.
02

Ponerse de pie desde la silla o el borde de la cama

  1. 1Pies bien apoyados en el suelo y ligeramente hacia atrás, caderas cerca del borde del asiento.
  2. 2Pídele que se incline hacia delante: «acerca la nariz a las rodillas». Ese gesto hace casi todo el trabajo.
  3. 3Sitúate delante y a un lado, con tus rodillas cerca de las suyas para dar tope si es necesario.
  4. 4Sujeta por la cintura o el cinturón de transferencia y acompaña hacia delante y arriba, sin tirar de los brazos.
  5. 5Cuenta hasta tres y desplaza tu peso de la pierna de delante a la de atrás en lugar de levantar con la espalda.
03

De la cama a la silla (o al revés)

  1. 1Coloca la silla en el lado en el que la persona se mueve mejor y lo más pegada posible, en ligero ángulo.
  2. 2Frena la silla, retira o abre el reposabrazos si se puede y comprueba que el asiento está libre.
  3. 3Ponte de pie con ella siguiendo los pasos anteriores, o realiza el giro sentada en pequeños apoyos si no soporta peso.
  4. 4Gira moviendo los pies, los dos a la vez, sin retorcer tu cintura.
  5. 5Acompaña el descenso pidiéndole que busque el asiento con la parte de atrás de las piernas y que se apoye en el reposabrazos.
04

Deslizarse hacia arriba en la cama o recolocar en la silla

  1. 1Baja el respaldo y quita las almohadas antes de empezar: no se puede subir a una persona «cuesta arriba».
  2. 2Usa la sábana entremetida o una sábana deslizante entre dos personas, una a cada lado de la cama.
  3. 3Si colabora, pídele que flexione las rodillas y empuje con los pies mientras vosotros acompañáis.
  4. 4En la silla, recoloca hacia atrás inclinando ligeramente el respaldo y guiando por las caderas, no tirando de los hombros.
  5. 5Si no puedes controlar el movimiento con seguridad, para y pide ayuda o utiliza una ayuda técnica.
Punto 3

Cuándo NO hacerlo solo

Parar a tiempo no es un fracaso: es parte del criterio profesional.

  • La persona no soporta peso con las piernas y no tienes ayuda ni grúa.
  • Tiene mucho dolor, mareo o se ha caído recientemente.
  • Está muy agitada o no comprende lo que vais a hacer.
  • Hay poco espacio, suelo mojado u obstáculos que no puedes retirar.
  • Notas que el peso te supera o que la posición te obliga a forzar la espalda.

En estos casos: pide ayuda a otra persona, valora una ayuda técnica (lo verás en la lección 3) o consulta con un profesional antes de repetir la maniobra.

Evita esto

  • Tirar del brazo o levantar por debajo de las axilas: puede lesionar el hombro.
  • Agarrar por la ropa o por el cuello del pijama.
  • Levantar a peso muerto con brazos y espalda, sin usar las piernas.
  • Girar la cintura para dejar a la persona en la silla.
  • Hacer la transferencia con la silla sin frenar o con los reposapiés bajados.
  • Ir con prisa, sin avisar y sin señal común.
  • Empezar sin comprobar si hoy puede colaborar menos que ayer.

Hazlo así

  • Valora primero cuánto puede colaborar la persona.
  • Prepara entorno, calzado, frenos y recorrido corto.
  • Explica el movimiento y acuerda la señal «a la de tres».
  • Acércate y busca una base de apoyo estable.
  • Aprovecha la inclinación del tronco hacia delante para levantar.
  • Mueve los pies para girar y desplaza tu peso en lugar de tirar.
  • Haz pausas en posición segura y pide ayuda cuando lo necesites.
Caso práctico

De la cama a la silla con Luis

Carmen ayuda cada mañana a su marido, Luis, a pasar de la cama a la silla de ruedas. Luis puede sostenerse unos segundos de pie si se apoya, pero Carmen suele dejar la silla al otro lado de la habitación y lo levanta sujetándolo por debajo de los brazos. Al terminar acaba sin aire y con dolor entre los hombros.

¿Cuál sería la forma más segura de hacerlo?

Casos reales

Dos situaciones del día a día

Situaciones habituales en domicilio y en residencia, con el error frecuente y la forma segura de resolverlas.

Rosa, 84 años, se resbala en el borde de la cama

Su hija la sienta en el borde de la cama, pero Rosa queda con los pies colgando y se va deslizando hacia delante mientras busca el andador.

Lo que suele hacerse

Sujetarla por los brazos y tirar hacia arriba para recolocarla antes de que caiga.

Lo seguro

Antes de sentarla, bajar la cama para que los pies apoyen bien en el suelo, dejar el andador ya colocado a su alcance y esperar unos segundos sentada, con la mano en su espalda, antes de ponerse de pie.

Toni, auxiliar, recoloca solo a un residente en la cama

Un residente de 90 kg ha resbalado hacia los pies de la cama y hay prisa antes de la comida.

Lo que suele hacerse

Tirar de él por debajo de los hombros, con la cama baja y la barandilla puesta.

Lo seguro

Subir la cama, quitar la barandilla del lado de trabajo, poner la cama en ligera inclinación con la cabecera baja si está indicado, usar una entremetida y hacer el movimiento entre dos personas contando en voz alta.

Consejos rápidos

Ocho recordatorios para cada transferencia

  • Avisa siempre antes de mover: «Ahora nos vamos a incorporar, cuando yo diga tres».
  • Deja la silla en el lado más fuerte de la persona, frenada y sin reposapiés en el paso.
  • Sube la cama a la altura de tus caderas antes de empezar; bájala después.
  • Sujeta por la cintura, la pelvis o un cinturón de transferencia. Nunca por las axilas ni por los brazos.
  • Mueve los pies para girar: si tienes que retorcer la cintura, colócate de nuevo.
  • Calzado cerrado y sujeto, en ti y en la persona. Nada de zapatillas sueltas ni calcetines.
  • Deja que la persona haga todo lo que pueda hacer: acompañar cansa mucho menos que levantar.
  • Si dudas de que salga bien, para. Una transferencia que no controlas no se repite a peso.
Mini test

Mini test final

Cuatro preguntas sobre transferencias seguras. Puedes repetirlo las veces que quieras.

  1. 1. Vas a ayudar a una persona a pasar de la cama a la silla. ¿Por dónde empiezas?

  2. 2. ¿Dónde debes sujetar a la persona al ayudarla a ponerse de pie?

  3. 3. Durante el giro hacia la silla notas que tienes que retorcer la cintura. ¿Qué haces?

  4. 4. Hoy la persona no consigue sostener su peso y estás sola. ¿Cuál es la opción segura?

Responde a las 4 preguntas para corregir.

Antes de continuar

Cerca, corto y coordinado: acerca a la persona, reduce el recorrido y moveos a la vez. Lo que no se puede controlar con seguridad no se hace solo.